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Lifting de cuello

El lifting de cuello, también conocido como cervicoplastia o ritidoplastia cervical, es un procedimiento estético destinado a rejuvenecer y redefinir la zona del cuello y la línea mandibular. Con el paso del tiempo, la piel pierde firmeza, los músculos del cuello pueden debilitarse y la grasa se redistribuye, provocando flacidez, bandas musculares visibles—conocidas como “bandas platismales”—y pérdida de definición en el contorno facial. El lifting de cuello corrige estos cambios al tensar los tejidos profundos, eliminar el exceso de piel y mejorar la estructura general del área cervical.

Durante el procedimiento, el cirujano puede realizar incisiones discretas alrededor de las orejas y, en algunos casos, una pequeña incisión bajo el mentón. A través de ellas, se reposicionan los músculos del cuello, se retira o redistribuye la grasa y se ajusta la piel para lograr un resultado más firme y armonioso. En ciertos pacientes, el lifting de cuello se combina con liposucción de papada o lifting facial para obtener un rejuvenecimiento más completo y natural.

El procedimiento suele llevarse a cabo bajo anestesia local con sedación o con anestesia general, dependiendo del plan quirúrgico y del nivel de corrección requerido. La recuperación es gradual y, aunque es común presentar inflamación o molestias leves en los primeros días, estos efectos disminuyen conforme avanza el proceso de cicatrización. La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades habituales en un plazo relativamente corto.

El lifting de cuello es particularmente valorado por su capacidad de transformar de manera sutil pero significativa la apariencia general del rostro. Al mejorar la definición de la mandíbula y devolver firmeza al cuello, ofrece un aspecto más juvenil, estilizado y equilibrado, manteniendo siempre la naturalidad de los rasgos.